Los espectadores están obligados a no perturbar el buen orden de las pruebas, a no hacer nada que pueda tener influencia en los tiradores o en el Arbitro ya respetar las decisiones de éste, aun cuando no las aprueben. Tienen que obedecer las indicaciones que el Arbitro considere necesario dar (rf.t.82, t.118, t.120).