El horario debe estar previsto de tal forma que ningún tirador esté obligado a participar efectivamente en pruebas durante más de doce horas sobre veinticuatro. En cualquier caso, ninguna poule, match o encuentro podrá comenzar después de medianoche, ni en un momento en el que se pueda prever con certeza que terminarán después de medianoche.
Cualquiera que sea la fórmula adoptada, las finales deberán comenzar a una hora que, habida cuenta de las costumbres locales, asegure la comunicación de los resultados a los órganos de difusión con el suficiente tiempo para permitir su publicación.
Los organizadores deben prever, en el horario, un plazo suficiente para poder efectuar el control del material de los tiradores, es decir, un día como mínimo para cada arma.
La publicación de la primera ronda de todas las pruebas individuales y por equipos para los Campeonatos del Mundo y los Juegos Olímpicos deber estar hecha, como muy tarde, alas 16.00 horas de la víspera de la prueba (Rf. t. 123).